miércoles, 22 de marzo de 2017

La Vida

Fuente: https://es.pinterest.com/pin/532058143462503287/
Vida que crece espontánea, dinámica y mágica, en medio del silencio y la cotidianidad de la existencia.

Vida que sorprende conectándome con esa milagrosa capacidad creadora casi que exclusiva de la madre Tierra.

Células, tejidos, órganos y cuerpos enteros trabajando en una armoniosa melodía para que la vida pueda surgir.

Vida que late al ritmo del planeta y nos recuerda que esta pequeña existencia tan frágil y a la vez tan poderosa, es una nueva oportunidad de la humanidad para hacer las cosas bien.

Vida que nos invita a soñar, cambiar, amar, pero sobretodo a agradecer, porque como en un sorteo inesperado la vida nos visita en su máximo esplendor.

Que bendecidos somos de que estés aquí pequeña....

martes, 6 de diciembre de 2016

El árbol de los sueños



La navidad es una época de encuentro y recogimiento, de volver a los orígenes y compartir en familia. En casa siempre ha sido una época muy espacial, quizás porque me transporta a mi infancia donde todos nos reuníamos para rezar las novenas. 

Ahora que Mateo está grande y es imposible que no se contagie del espíritu navideño, disfruto mucho planeando actividades con él y los demás niños del sector; aunque hay algo que tenemos claro como familia y es que la navidad también es una oportunidad para reafirmar nuestros pensamientos y forma de relacionarnos con el mundo. Desafortunadamente hoy en día la navidad está más relacionada con el consumo desenfrenado que con compartir tiempo en familia, juguetes, adornos, ropa... en esta tiempo nos bombardean con tal cantidad de publicidad que es imposible no sucumbir. 

Evidentemente vivimos insertos en una cultura y hay tradiciones o prácticas que están ahí, pero en casa tratamos de vivir una navidad amigable con el medio ambiente y  al mismo tiempo compartir tiempo construyendo nuestra propia decoración, así que como cada año hemos creado nuestro árbol navideño inspirado en algunas ideas que circulan por internet. 


Con unos cuantos trozos de bambú, cuerda, tapas de gaseosa y mucha creatividad construimos nuestro árbol que quedó divino. Para nosotros es muy importante que los niños participen en el diseño y creación de proyectos reciclables para la casa pues les permite apropiarse de esos objetos y desarrollar su creatividad y autonomía. 

El árbol lo pensó, cortó y ensartó Mateo, además de decorar las bolas y colgar las luces, toda una oportunidad para practicar motricidad fina, concentración, seriación de colores y muchas otras capacidades latentes de los niños. 




Finalmente así quedó nuestro arbólito lleno de luz y amor. Le llamamos el árbol de los sueños pues las luces nos recuerdan todos esos sentimientos y acciones que queremos lograr  y que están ahí brillando en nuestro horizonte. 














jueves, 17 de noviembre de 2016

Al otro lado del Atlántico...

Durante 7 años viví en Madrid (España), desde los 9 hasta los 16 años recorrí las calles de Usera (el barrio donde viví) y edifiqué sin saberlo en lo que me convertí en la actualidad. Fueron años maravillosos que en ocasiones parecen invención de mi mente, pero que en el fondo de mi corazón guardo con gratitud y cariño. Fueron muchas las cosas que viví como extranjera, pero una de las experiencias que más me llenaron fue poder conocer a adolescentes como yo que venían de lugares tan dispares como Guinea Ecuatorial, Rumanía, Ecuador o China. Creo que el poder compartir con tantas culturas y entender que mi forma de ver el mundo es solo una de las miles de opciones que existen me cambió como persona.

Últimamente ando un tanto nostálgica por todo lo que vemos en televisión (aunque yo no la tenga) y he recordado mucho mi estancia en tierras europeas, es verdad que en ese momento por la efervescencia de la edad no era consciente de la trascendencia que esas experiencias tendrían en mi vida y ahora me lamento porque hay instantes que se fueron y no logro traer a mi memoria. Me esforzaría por aprender inglés con Alex, seguiría jugando baloncesto con Juanín y comería muchos kebabs (cuanto los extraño).

Pero ahora al analizar la suerte que tuve de poder compartir una semana, un mes o años con personas tan maravillosas y saber que la vida es eso, un ir y venir, un cruce de historias que confluyen en un instante, me hace sentirme AGRADECIDA e inevitablemente me acuerdo de Paloma, la trabajadora social del Pradolongo que tanto me inspiró, gracias porque 10 años después puedo decir que todo lo que hiciste por nosotros los emigrantes fue maravilloso, gracias a tí tomé la decisión de ser trabajadora social y apostarle a la educación. No cabe duda que cada acción puede hacer la diferencia. 

El tiempo pasó y estas letras las escribo desde tierras tropicales en la Colombia de mis amores. Y al observar lo que pasa a mi alrededor pienso que las personas tal vez por miedo a lo desconocido rechazamos y etiquetamos a ese otro que es diferente a mi, porque siempre es más fácil rechazar que darse a la tarea de conocer y entender su posición. Por ello creo que uno de los regalos que yo le puedo hacer a mi hijo y que mis padres me hicieron sin saberlo, fue el conocer y reconocer que este mundo es un mundo de múltiples caras, de muchos tonos de humanidad y que todos somos vecinos de esta tierra, darle alas para vea más de lo que yo vi y sea un ciudadano del mundo. 

domingo, 13 de noviembre de 2016

Nuestro club de lectura infantil ( Dona un libro esta navidad)



Hoy les voy a hablar un poco de lo que hacemos desde la Fundación Yakuy. Somos un equipo de jóvenes que creemos que la educación es un armar poderosa para transformar la sociedad, llevamos aproximadamente cinco años trabajando con los niños, niñas y jóvenes que zonas vulnerables del municipio de Tuluá y actualmente llevamos a cabo un taller  de lectura infantil en una zona periférica de la ciudad.

El club de lectura surgió como respuesta a una necesidad que había en el sector, los niños al vivir tan alejados del centro no conocían una biblioteca y el tiempo de ocio que tenían lo dedicaban simplemente a estar. De esta manera articulados con entidades como Comfandi que nos permitió afiliarnos como promotores de cultura iniciamos nuestro club. 

Y se preguntarán pero ¿que incidencia tendrá un club de lectura? Pues que los niños y niñas quieren y necesitan leer, en otros momentos ya he señalado la importancia de la lectura (como los libros y las emociones o lectura en la primera infancia) e incluso conté la experiencia de Mateo al ser uno de los ganadores de leer es mi cuento en vacaciones, una estrategia del ministerio de cultura para promover la lectura. 

En síntesis la lectura permite que el cerebro se expanda, más allá de decodificar y asociar un símbolo a un fonema, en la lectura intervienen y se fortalecen factores emocionales, cognitivos y hasta relacionales, además por medio de la lectura en voz alta los niños manejan el miedo, fortalecen su autoestima y mejoran su vocabulario. En los libros está el conocimiento y a él se puede acceder si desde niños se desarrolla el hábito y gusto por la lectura.


Ese ha sido nuestro resto esta mitad de año, promover en los niños hábitos de lectura articulando con educación emocional, escritura creativa, resilencia y artes. Hasta ahora hemos conseguido una colección propia de aproximadamente 120 libros con los cuales trabajamos, pero cada día son más niños lo que se vinculan y la idea es llegar a otros sectores vulnerables.

Y aquí me dirijo a usted que está al otro lado de esta pantalla, en la actualidad desde la Fundación estamos liderando una campaña en vísperas de las festividades decembrinas, estamos recolectando libros infantiles y juveniles para hacerlos llegar a niños y niñas que viven en condición de vulnerabilidad en el Callejón la Santa Cruz, Villa Liliana y Nuevo Farfán. La información de contacto está en la pagina de la fundación y si alguien quiere donar una libro puede contactar por este medio o en esta formulario Regala un libro esta navidad, nuestra meta es conseguir 300 libros para regalar y poder armar una biblioteca itinerante que recorra las casas y sectores municipio. 

Feliz domingo frío desde Tuluá. 

Juntos podemos lograr grandes cosas

sábado, 12 de noviembre de 2016

CON-VIVIR


Esta mañana leía una noticia donde alertaban que en los últimos días después de la victoria del señor Trump en los colegios y universidades de Estados Unidos se ha producido un alza en los casos de intolerancia y violencia simbólica contra distintas minorías raciales, religiosas y demás.

La noticia lejos de ser un chiste, refleja una situación que parece extenderse sutilmente entre la cotidianidad de las personas, el chiste sexista, las palabras discriminatorias, el creerse mejor que el otro… todo esto son el resultado de prácticas culturales discriminatorias y excluyentes, y aunque parece que es en los últimos años que han surgido, yo diría que siempre han estado allí. Nos asombramos por lo ocurrido en los campos de concentración Nazi, pero callamos cuando excluyen a otro ser humano. Todo esto me preocupa pues no sé qué en mundo va a vivir Mateo, Gaby, Luisa y todos los  niños de este planeta.

¿Cómo criarlos en el respeto a las diferencias, en la comprensión y en la empatía, cuando los adultos “quienes organizamos la sociedad” nos categorizamos por “negro”, “latino”, “musulmán”?. ¿Cómo hacerle entender a un niño de 6 años que TODOS, somos iguales en tanto sujetos de derechos, cuando cada día los medios de comunicación y la vida cotidiana nos vende que no es así?

Vivo en Colombia, un país que según su constitución política de 1991 se consagra como un país plurietnico y multicultural, un país donde no existe un único color de piel, sino múltiples matices con su historia y su cultura… pero desgraciadamente la intolerancia se vive, la exclusión también: mujeres, afros, indígenas, deben lucha cada día por vencer los estereotipos marcados…. Y ahí donde pienso al observar a Mateo jugar con sus amigos en el parque (de distintas razas, alguno en condición de discapacidad y de distinto nivel económico) como el sentirse superior no es un sentimiento innato en el ser humano, los niños juegan sin reparar en ese diferencias… pero poco a poco la cultura, el entorno les va mostrando una forma de relacionarse y les enseña las categorías, de color, de sexo, de estrato, hasta de religión, y como cada uno desde su perspectiva tienden a creer que tiene la razón; se produce la fractura y ya ese niño que simplemente se preocupaba en jugar con otros seres humanos, ahora se siente diferente y debe buscar a sus iguales.

Ahí comienza la exclusión, en esa micro sociología de lo cotidiano y contra ella debemos luchar, si queremos pensar en un país y un mundo en paz, debemos empezar por criar niños empáticos, comprensivo y respetuosos, que reconozcan las diferencias con los demás sí, pero que sean capaz de ver más allá de lo superficial y encontrarse con el ser que tienen en frente.


Parece una tarea titánica, pero creo que cada uno desde nuestro lugar lo podemos hacer, como mamá trato de que mi hijo entienda y sienta a los demás como sus hermanos, que comprenda que solo somos un grano de arena en la inmensidad de la humanidad. Somos polvo de estrella que algún día retornará a su lugar en el universo, y por ello debemos mirar a los demás y a nuestra Tierra con humildad, la humildad que da el reconocer que todos estamos conectados y debemos saber CON-VIVIR. Tal vez por todo lo anterior me encanta la pedagógica Montessori y su propuesta en la EDUCACIÓN CÓSMICA, María Montessori vivió la primera guerra mundial, tuvo que huir del fascismo italiano y por tanto sabía mejor que nadie los excesos a los que puede llegar un ser humano, su propuesta cien años después podría arrojarnos luz en medio de tanta oscuridad que en ocasiones parece reinar.