miércoles, 23 de septiembre de 2015

El día de hoy tuvimos la oportunidad de asistir  a un taller de artesanos donde nos enseñaron a hacer
manillas en macramé, la experiencia fue fantástica porque por un lado descubrí habilidades ocultas que desconocía (siempre me he considerado una no-artista, el lado racional siempre está al mando de mi personalidad) y por otro porque el estar ahí sentados, concentrados y utilizando las manos para crear algo nuevo me hizo ponerme a pensar. 

La dinámica de la sociedad actual nos mantiene tan ocupados que en pocas ocasiones tenemos la oportunidad de sentarnos a apreciar los pequeños detalles de la vida o a realizar algo que queramos hacer por simple diversión. La tecnología, el consumo, los días pasan y nosotros vamos pasando con ellos sin darnos cuenta que la vida va corriendo y cada momento es único. Frente a esto creo que la labor del artesano es hacerle frente a esa frenético "desarrollo", es un trabajo tan íntimo, tan inspirador, tan cuidado; cada una de sus artesanías tiene un lento proceso de creación, desde la idea o el sueño, hasta tener el objeto terminado pueden pasar muchísimas cosas. Cada artículo refleja una forma de pensar, sus pequeños detalles dan cuenta de una historia; son hermosos porque han sido pensados, cuidados, elaborados con amor. Las manos en este caso se convierten en materializadoras de sueños, con estas manos que comemos, escribimos, sentimos podemos crear múltiples expresiones de la belleza y la cultura. Ya nuestros primeros pobladores lo hacían y hoy en medio de todo esta lluvia de plástico y productos desechables, ellos lo siguen haciendo con dedicación y vocación. 

Y bueno se preguntarán ¿eso que tiene que ver con la crianza?, pues en medio de mi proceso de inspiración, me di cuenta que esos hilos que tenía entre mis manos se parecían mucho a Mateo, o a los hijos en general. El artesano con paciencia y mucho amor va trabajando la materia prima, poco a poco la va tallando, puliendo, dando forma. No hay prisas, ni tiempo; eso somos los padres o al menos eso debemos ser, dejar a un lado nuestros afanes que no nos permiten apreciar los pequeños detalles. El mundo de los adultos no es tan divertido al fin y al cabo. Como padres debemos despojarnos de etiquetas y de
l ritmo desenfrenado con el que se está viviendo la vida últimamente, dejar el afán de tener hijos perfectos, exitosos e inmediatos. Que rico sería ser como ese artesano en el proceso de crianza, que con amor y paciencia acompañemos a nuestros niños y niñas, cada día como un nuevo descubrir donde aprovechemos su presencia y los momentos que la vida nos regala. Que nos asombremos por ese pequeño detalle y esa risa al despertar, el sentir su olor en la madrugada y su cara enfadada cuando no están de acuerdo con algo. Acompañarlos en sus risas y sus llantos, ser ese artesano cuidadoso que cuida su obra maestra porque es única e irrepetible.

La vida es un gran milagro que cada día tenemos la oportunidad de vivir, nuestros hijos son esas obras de arte que cada día con amor, paciencia y empatía estamos tallando. 

Por mi parte intentaré dejar a un lado tanta preocupación y tanta carrera, para parecerme más a ese artesano feliz.


Feliz mitad de semana

sábado, 19 de septiembre de 2015

Estrenando rinconcito de lectura

En ocasiones anteriores he mencionado la importancia de la lectura desde edades tempranas y en esta ocasión lo volveré a analizar aprovechando que organizamos nuestra biblioteca infantil y el rinconcito de lectura. Los libros son esos grandes aliados que tenemos los padres para desarrollar en nuestros hijos multitud de habilidades cognitivas, emocionales, sociales y afectivas. Por medio de ellos descubrimos nuevos mundos, soñamos y viajamos a lugares inimaginables, por eso la insistencia en que como adultos responsables de los niños y niñas aprovechemos este recurso. Por nombrar algunos de los beneficios que tiene la lectura, en voz alta para los más pequeños y los espacios de lectura para los más grandecitos, están los siguientes:

- Fortalecimiento del vínculo afectivo entre padres-hijos: pues el estar ese tiempo juntos, compartiendo las historias, sintiendo la voz, la compañía, hacen de esos momentos únicos e irrepetibles.
- Capacidad de concentración y escucha: por medio de los libros podemos mejorar la concentración en nuestros niños a la par que fortalecemos la capacidad de escucha y análisis.
-Estimula la creatividad e imaginación: mientras se narra la historia en la cabeza de nuestros hijos estarán pasando infinidad de procesos mentales, imaginándose el ambiente, caracterizando los personajes, construyendo la historia, entre otras muchas cosas.
-Favorece el aprendizaje: por medio de los cuentos y las historias se pueden abordar un sin número de temas de manera didáctica. 
- Conocimiento del medio social: En los cuentos está inserta la cultura, por medio de ellos se transmite de generación en generación los modos de vida de una sociedad.
-Ayuda al desarrollo del lenguaje: evidentemente en la lectura se están desarrollando procesos neuronales que benefician el lenguaje oral y posteriormente escrito, facilitándoles a los niños el desarrollo posterior de la lecto-escritura.

También se podrían agregar formación de seres pensantes que se cuestionan los sucesos que ocurren a su alrededor, favorece la capacidad de memorización y comprensión, y claro está las innumerables horas de diversión que se pasan entre las hojas de los libros. Por todo esto, es que en casa dedicamos mucho esfuerzo a la lectura, basándonos en la premisa "un niño que lee, será un adulto que piensa" llevamos una rutina de vida basada en la lectura, y no como algo impuesto, sino como un hábito natural.

 Y así las cosas, no pusimos como proyecto de la semana tener montada nuestra biblioteca infantil, y teniendo en cuenta nuestra filosofía de reutilizar lo que se le pueda dar otro uso con creatividad. Usamos las barandas de la cuna que estaban todavía guardadas y basados en una idea que vimos en la web empezamos el trabajo.

Limpiamos, brillamos y armamos la estructura de nuestra biblioteca, para dejarle todo el espacio a Mateo quien fue el encargado de la decoración poniéndole letras en fomy, dibujos y demás cosas que encontró, después organizó todos los libros que tenemos en categorías: Fábulas, animales, Mitos y leyendas, y así los agrupó en la estantería . El resultado se puede apreciar en las fotos, más allá del hacer la biblioteca lo mejor fue como se implicó en las cosas, eligiendo y decidiendo cómo quería que se organizara, eso hace que para él este espacio se sagrado ya que fue  fruto de su esfuerzo y deseos.  Y claro está después de una tarde llena de trabajo que mejor forma de relajarse que con una buena historia.


Feliz fin de semana 
y recuerden que en una sociedad como la nuestra, leer se convierte en una acto revolucionario.

martes, 25 de agosto de 2015

El tiempo pasa


Ayer mi pequeñín se dió cuenta que tenía un diente flojo, para él fue la noticia más emocionante que pudo recibir, esa era la señal de que estaba creciendo y ya era grande. Para mí supuso un llamado de atención que me llevó a reflexionar ¿En qué momento pasó todo esto? ¿Cuando pasaron 6 años?.

El tiempo pasa y no da espera, si hace nada recuerdo sus movimientos dentro de mi vientre o su mirada de tranquilidad mientras lo amamantaba tiernamente, y ahora ya es todo un hombrecito que cambia de dentadura. Puede parecer un exageración, pero eso hizo que me sentara a pensar y analizar que como adultos estamos tan sumidos en nuestras dinámicas y preocupaciones que no nos damos cuenta que los días pasan y en ocasiones dedicamos nuestro tiempo y esfuerzos a cosas que no son tan importantes, dejando de lado las que deberían ser nuestras prioridades.

La vida pasa como un río caudaloso que corre buscando el mar, así vamos nosotros por el mundo corriendo, buscando y esperando siempre algo mejor, sin darnos cuenta que eso mejor, esa alegría , está cada día a nuestro lado, en los pequeños detalles de la cotidianidad. Poco a poco nuestro bebé se va convirtiendo en un niño diferente de nosotros y me alegra saber que en todos este tiempo hemos estado ahí, aprendiendo, soñando, viviendo y amando. 

Cuantas enseñanzas nos dejan nuestros hijos, debemos recobrar la inocencia de los niños y ver el mundo desde sus ojos, apreciar cada detalle, cada momento como el milagro que es. Y es que eso es la vida una cadena de sucesos extraordinarios que se presentan ante nosotros; aprovechemos cada segundo, cada minuto que la vida nos regala y sobre todo aprovechemoslos a ellos con su energía, su carácter, su inocencia y su bondad.  

Que no se nos pase la vida en banalidades sin sentido, solo tenemos una vida y tenemos que amarla.


Feliz semana

viernes, 17 de julio de 2015

Los niños esos grandes filósofos

Para nadie es un secreto que los niños y niñas constantemente viven pensando y analizando todo lo que ocurre a su alrededor, de allí que mas o menos a partir de los dos años empiecen con la famosa etapa del ¿Por qué? ¿Qué es eso? , sin duda alguna el mundo en su totalidad se presenta como un espacio rico que necesitan conocer.

Por eso como padres asistimos a innumerables listas de porqué, donde nuestros niños nos bombardean esperando obtener la deseada respuesta, el bus, el cielo, la hormiga, la piedra, todo es un objeto de conocimiento que ellos están ansiosos por explorar; el niño toca, siente, observa, huele e incluso saborea con el objetivo de descubrir lo que la realidad le presenta y poder darle un sentido.

Como adultos estamos inmersos en dinámicas laborales y personales que ocupan todo nuestro tiempo, por eso al finalizar el día lo único que se quiere es un momento para descansar, en nuestras rutinas diarias no nos tomamos el tiempo de CONTEMPLAR y apreciar los fenómenos que ocurren a nuestro alrededor, olvidamos esas cualidades innatas que tenemos al nacer y que nos hacen tan especiales. Los niños no son como nosotros, ellos con toda una vida por delante y todas las ganas de vivirla, tienen una cualidad innata ( yo me atrevería a decir que es la chispa que origina la búsqueda de conocimiento) EL ASOMBRO.

Este aspecto es el impulso que los lleva a sentir, contemplar, observar y analizar todo lo que se presenta a su alrededor; para ellos todo es un pequeño milagro que merece su debida celebración, todo lo que ocurre es la oportunidad perfecta para cuestionarnos y tratar de descubrir cómo, porqué, para qué o dónde ocurren esas cosas. Como madre y amante de la educación creo que hacia allí deberían orientarse la educación y la crianza, más hacia el asombro, el descubrimiento y menos hacia la memorización automática.

Si el mundo en todo su esplendor es un ambiente pedagógico rico en experiencias y situaciones ¿Por qué no aprovecharlo? Estoy segura que los niños y niñas no lo desaprovecharán. Lo que para nosotros aveces son preguntas sin sentido, para ellos esconden todo un trasfondo filosófico aunque sin la formalidad de la teoría; cuestiones como la vida, el amor, la naturaleza... entre otras muchas cosas, se presentan ante nosotros desde otro punto de vista, desde una visión sin filtros y totalmente sincera.

El llamado para nosotros los padres, abuelos, tíos, profesores y demás personas que estamos en el otro lado, "el mundo de los grandes" es que recuperemos esa capacidad de asombro, que reconectemos con nuestro niño interior para de este modo estar conectados con nuestros hijos. Cada suceso que ocurre a nuestro alrededor es único, todo el mundo es un gran milagro, asombremonos pues de poder estar otro día en esta tierra y apreciar todo lo que ella nos ofrece. Despojemonos de vanidades, preocupaciones y distracciones superficiales, y volvamos al asombro como esencia última de la que han partido las grandes civilizaciones para entender el mundo, recobremos todo esto pero eso sí, de la mano de nuestros niños que son nuestros grandes maestros. 

Los dejo con algunas de las tantas preguntas con las que Mateo me ha confrontado a lo largo de estos 5 años y que revelan el carácter indagador y filosófico de sus palabras.

Los árboles son como Jesús .... (¿Por qué?) ... Porque Jesús murió para salvarnos, y los árboles se tragan el humo para darnos oxigeno"

Los niños molestamos, no nos comemos la comida, no obedecemos, las niñas tampoco obedecen ni se comen la comida.... ¿entonces ustedes porque no tuvieron una planta?

¿Qué es una pancarta? Son panes con cartas

¿Qué es el amor? El amor es alegría … darse un beso, un abrazo


Y entonces… las personas que están en el cielo,.. comen nubes?

En efecto son grandes preguntas que en su momento han generado alegría y desconcierto a partes iguales, pero que revelan la riqueza del pensamiento de los niños. 

¿Y sus peques con que grandes preguntas los han sorprendido?


Feliz fin de semana

martes, 30 de junio de 2015

Aprendizaje significativo: El ciclo de vida de frijolera


Cuando se habla de aprender y acceder al conocimiento, existen multiplicidad de voces que muestran diversas tendencias en torno al proceso enseñanza- aprendizaje. Sin duda alguna es un tema que genera debate y pone en evidencia la gran cantidad de matices existentes para realizar esta labor; algunas personas se basan más en lo procesos cognitivos y lo que ocurre en el cerebro de un niños mientras se desarrolla en cambio otras resaltan la importancia del entorno socio cultural y la influencia que tiene el contexto en el proceso de aprendizaje. 

En efecto cada uno de estos factores tiene gran influencia en la forma como conocemos y entendemos el mundo, tenemos nuestras funciones cognitivas y estas se enriquecen (o entorpecen) gracias al entorno sociocultural donde se desarrolla; pero existe otro factor supremamente importante que se encarga de dirigir nuestra atención hacia fenómenos determinados. Para nadie es un secreto que existen cosas que aprendemos más rápido que otras, a unos le llaman la atención la geografía, mientras que otro podría pasarse las horas en medio de tornillo y tuercas. LA EMOCIONALIDAD, esa parte aveces tan inexplorada de nosotros mismos, puede ser un aspecto facilitador en el proceso de aprendizaje, los niños son así, seres cargados de emociones que los llevan a jugar por horas ilimitadas sin cansarse, a quedarse observando sigilosamente como una abeja se alimenta del néctar de las flores.

El niño como ser curioso es capaz de asombrarse con un estímulo externo (visual, auditivo, sensitivo, gustativo) y a partir de ahí construir toda una seria de conocimientos  y experiencias que nunca olvidará. Ya lo he dicho en otras ocasiones no se trata de que el niño repita y memorice como una pequeña máquina. Se trata de que el niño viva, experimente, sienta y a partir de ahí construya y reconstruya sus conocimientos y la forma como se relaciona con el mundo. Eso es lo que intentamos hacer todos los días en casa y eso es lo que nos gustaría que ocurriera en cada hogar, cada escuela o cada espacio donde estén los niños. 


Al inicio de este año nos planteamos muchas metas para cumplir y una de ellas fue la de montar un mini huerto en el balcón. Aunque esto debido a las limitaciones de espacio y herramientas era difícil que fuera algo sustentable que nos pudiera alimentar, como ejercicio de aprendizaje fue fantástico pues la huerta fue el pretexto que nos permitió trabajar diversas áreas del conocimiento en el niño. Lo primero que hizo fue decidir el tipo de planta que quería plantar y dejándose llevar por sus gustos gastronómicos tomamos dos frijoles y los pusimos en un entorno húmedo rodeado de algodón para que se diera la germinación. Una vez que estuvo crecido lo transplantamos a un cuenco más grande con tierra abonada. Con el paso de los días Mateo fue el encargado de regar las plantas y observar cuales eran sus necesidades, construimos un diario de campo donde ibamos consignando los cambios que se presentaban en frijolera, poco a poco las plantas iban creciendo hasta que un día amaneció florecida y unos días después la flor dio paso al vaina (fruto). Esta es la versión resumida de lo experimentado por Mateo en 3 meses aproximadamente, pero del proceso como un espacio pedagógico puedo rescatar:

  • Fortaleció la autonomía de Mateo al sentirse responsable del cuidado de la planta
  • Reafirmó nuestra concepción sobre una educación sensorial: cada día el pudo ver y sentir como iba cambiando la planta, con ayuda de un metro se trabajó la matemática al medir los avances que iba teniendo la planta y se familiarizó con medidas como el cm o el ml. 
  • Además de medir pudimos investigar si lo que le pasaba a nuestra planta le pasaba a otras, llegando a algunas conclusiones generales sobre el crecimiento de las plantas (germinación, crecimiento, floración, fruto) y enunciar algunos elementos fundamentales para que las plantas y la vida en general pueda existir (agua, sol, tierra)
  • De manera adicional Mateo descubrió que frijolera tenía algunos amigos insectos como las hormigas, las abejas, chinches. Y que cada uno de ellos cumplía una función, lo cual permitió hablar sobre la conectividad que existe en las especies y como todas dependemos de todas.
A partir de este proceso y recopilando toda la información se nos ocurrió la idea de hacer una exposición con los amigos para contar todas las cosas que había descubierto, por ello organizamos las fotos que Mateo fue tomando e hicimos una especie de muestra fotográfica, después de imprimirlas, las plastificamos e improvisamos con una rama que teníamos nuestro stand para la muestra.

También Mateo realizó unos folletos donde consignó las cosas que a su parecer el había aprendido, hicimos primero una lluvia de ideas y de ahí se sacaron lo aspectos principales: Como es su ciclo de vida, Qué necesita para vivir y cuales son sus amigos. Las decoraciones y diagramación la realizó él y su imaginación XD, yo lo único que hice fue llevarlo a sacar las fotocopias necesarias.

El día de la exposición para ambientarnos sobre el tema leímos el libro "Una semilla para Topacio" y terminamos de organizar todo. Una vez que llegaron los niños Mateo les contó lo que había aprendido, cómo fue creciendo la planta, las fases de crecimiento y los demás le fueron realizando preguntas. Como elementos didáctico preparamos unas fichas con el ciclo de vida que ellos tuvieron que organizar.

Al final todos quedamos tan contentos que una de las invitadas llevó una maqueta que había realizado sobre el sistema solar y también expuso lo aprendido, y otra manifestó que para la próxima "Reunión" ella iba a preparar algo. Sin estar planeado tenemos un grupo de niños que quieren aprender y con ganas de seguir reuniéndose. Ahí tenemos la semilla con ganas de crecer.

En síntesis y sabiendo que seguro pasaré algo por alto, esta pequeña experiencia de ver crecer a frijolera nos permitió trabajar: la concentración, el asombro, la capacidad de observación, el seguimiento, la medición, biología, greografía, motricidad fina, lectoescritura, conciencia ecológica, respeto por la vida, perseverancia, trabajo en equipo, capacidades comunicativas. Entre otras muchísimas cosas que no alcanzó a enumera.  Sin duda alguna fue una experiencia muy enriquecedora para todos. 

Feliz semana
Un abrazo

miércoles, 17 de junio de 2015

Identidad cultural y los niños



Vivimos en un mundo globalizado, las personas en un instante pueden compartir acontecimientos, imágenes, pensamientos y costumbres sin importar las limitaciones espaciales que vivir en distintos lugares impone. Hoy en día se puede acceder a la cultura de lugares que se encuentran al otro lado del mundo. Sin embargo en los países latinoamericanos siempre está la sombra de la cultura occidental en su máxima expresión.

Se importan estilos de música, moda, formas de pensar y como no prácticas de consumo. Nuestros niños desde edades muy tempranas son receptores de una ráfaga de información donde se venden estilos de vida que poco tienen que ver con nuestros orígenes. Se nos dice que pensar, comer, vestir, comprar y sentir; y también cómo hacerlo; imponiendo un modelo de sociedad como el fin último para alcanzar el tan anhelado desarrollo. 

El desarrollo bajo la mirada del capital se basa en la acumulación de capital y la comprar compulsiva de objetos materiales "Entre más tengo, mejor soy", si detenerse a mirar cuales son las dinámicas propias de nuestra sociedad, no somos Estados Unidos, no somos Europa, nuestra gente es diferente, nuestra geografía es distinta y por tanto la receta de vida que estos sitios venden como el ideal aquí difícilmente se puede amoldar. 

Somos américa latina un continente con vida propia, con sus costumbres, su cultura y su propia cosmogonía, no debemos importar prácticas debemos recuperar las nuestras que se tienen archivadas. No se trata de crear un nacionalismo extremo, para nada, si no de rescatar lo que llevamos dentro, somos hijos de la tierra, por nuestras venas corre una mezcla de sangre indígena, africana, blanca, mestiza, samba. Nuestro país en su constitución está reconocido como un país pluriétnico y multicultural sin embargo está abstracción se queda allí pues en la cotidianidad de muchos colombianos esto no se hace explícito. Ser pluriétnico es reconocer que en estas tierras mucho antes de nosotros habían comunidades indígenas bien estructuradas que tenían su propia cosmovisión, su propia lengua, sus propios saberes; es enseñarles a nuestros niños de dónde venimos porque solo así podemos construir hacia donde vamos.  

Es reconectar con bochica, bachué (que en últimas es el mismo Díos de tantas otras culturas), es ver en la pacha mama la expresión máxima de ese amor divino. Es reconocer en los ritmos andinos, caribeños, palenqueros el clamor de un pueblo y esto, todo esto debería estar presente en la vida de los niños. Y esto precisamente es lo que queremos para nuestro Mateo, que sea un niño libre sin ataduras comerciales, que sea reconocer y respetar la cultura de donde proviene, que se apropie de sus raíces y a partir de ahí pueda construir quien es. Y es que como vamos a definir quienes somos si no sabemos de dónde venimos, cómo vamos a amar nuestra tierra si desconocemos quienes fueron sus primeros pobladores, culturas ancestrales que dejaron huella en este pedacito del planeta y que hoy en día nos podrían ayudar a reconciliarnos con lo que llevamos dentro.

Por ello en la educación de Mateo definimos que este componente debe ser fundamental, dejar a un lado la memorización de fechas, ciudades y demás, y entender a Colombia integralmente con sus gentes, culturas, tradiciones, sabores, ritmos y folclor que no hace ser lo que somos, MAS QUE APRENDER ES SENTIR Y VIVIR nuestra cultura. Y para empezar que mejor que una buena historia al terminar el día, hemos tenido la suerte de encontrarnos con unos fantásticos libros sobre mitología indígena y demás, son historias que recogen la cosmogonía de nuestros pueblos de una manera fantástica.

Aunque se trata de mitos centroamericanos ayuda a acercarnos a la temática indígena. Es una colección de 7 cuentos sobre diferentes partes del mundo.

Una ganga que encontramos en una feria del libro, libro genial que recoge mitos y leyendas de toda américa latina.

Ya aterrizado al ámbito colombiano este libro relata muy bien las costumbres de los chibchas y los muiscas.


jueves, 11 de junio de 2015

Algunas ideas para fortalecer la motricidad fina


La primera infancia es una etapa crucial en el desarrollo de un ser humano, en estos primeros 6 años el cerebro absorbe como una esponja el máximo de información posible que le llega de su entorno, es allí donde con ayuda de una adecuada estimulación (entornos preparados para los periodos sensibles) que el niño puede desarrollarse integral y libremente. Es importante decir que no tengo ninguna formación como docente, pero si he leído mucho acerca de este tema, me encanta y a partir de la observación constante realizada a mi pequeñín y nuestra experiencia, hemos podido condensar algunas ideas básicas sobre cómo se puede fortalecer un aspecto tan importante para los niños como la motricidad fina. 

Somos seres sensitivos y como tal conocemos el mundo por medio de ellos, nuestro cuerpo por medio de nuestros sentidos (tacto, olfato, vista, gusto, oído) capta la información que proviene del exterior y la procesa otorgándole un significado; de allí que los niños pequeños tiendan a tocar, oler e incluso meterse a la boca cualquier objeto que se les presente, esa es su forma de conocer el mundo. A medida que crecen y adquieren movilidad y cierta autonomía, los niños tienen en sus manos la mayor herramienta para relacionarse con el mundo y nosotros como padres, cuidadores debemos estar atentos para responderles de acuerdo a sus necesidades.  Una de las mayores preocupaciones de los padres suele estar en que sus hijos aprendan a leer y escribir rápidamente, pero muchas veces se desconoce que esto es un proceso que necesita de preparación, paciencia y amor, mucho amor. Por ello desde sus primeros años se pueden desarrollar pequeñas acciones que vayan abonando y madurando las capacidades de los niños. Son actividades sencillas, que no requieren de muchos materiales y se pueden realizar felizmente en el hogar. En la red se pueden encontrar multitud de ideas para trabajar la psicomotricidad, pero con base en nuestra experiencia a continuación les describo algunas de nuestras favoritas. 
Rasgado: Esta actividad no requiere de un material en específico, básicamente cualquier hoja o revista que ya no se use, unas manos juguetonas y ¡ a rasgar! las posibilidades son infinitas, rasgar trozos pequeños, largos, cortos. Se pueden rasgar también las formas geométricas si es del interés del niño; rasgar trozos y rellenar las formas de letras o números previamente dibujados, entre otras muchas ideas que se puedan ocurrir. El objetivo es que el niños ejercite la coordinación oculo-manual además de que afine el movimiento de la pinza con el dedo índice y pulgar que posteriomente le servirá para el agarre del lápiz. 


Insertar cuentas: Aquí el niño debe con la pinza seleccionar una cuenta (en nuestro caso utilizamos cuentas de madera utilizadas parra hacer artesanías) e insertarla ya sea en un trozo de lana con ayuda de una aguja capotera plástica o como en la foto en un trozo de alambre dulce (aunque en este caso se debe estar pendiente pues se pueden chuzar el dedo), Nuevamente se fortalece la coordinación mano-ojo, además de que se trabaja concentración, paciencia y creatividad pues después haber insertado todas las cuentas se le ocurrió que podrían ser animales que reptan.                                      
Grafomotricidad: Relacionar al niño con formas básicas previas a la escritura: espirales, circulos, zig-zag, montañitas, entre otras formas. Generalmente se ponen planas pero la sola palabra suele aburrir al mas entusiasta, asi que en casa hemos probado otras alternativas, hacer las formas con plastilina, dibujar las formas en arena, harina (ideal para la mesa de luz).
Perlas de agua: Y hablando de mesa de luz, las perlas de agua son un material barato que tiene múltiples utilidades, en el caso de la motricidad fina cuando el niño experimenta el tocar estas perlas y sentirlas con toda su mano, está estimulando este sentido, al cogerlas con la mano, al realizar la pinza para atrapar una a una, y al seleccionarlas y depositarlas en otro recipiente está ejercitando su coordinación oculo-manual, concentración y se puede introducir también en el pensamiento lógico al organizarlas por color, cantidades, mayor o menor... y muchas ideas más.

Pintura: La actividad por excelencia de la casa, ya sea con un pincel, con una espuma, con un copito o con sus manos, la pintura tiene es un recurso que no nos cansamos de utilizar. Afianza los movimientos de la mano, coordina ojo-mano, fortalece la pinza, ayuda en la concentración, la creatividad y ayuda en la expresión de sentimientos e ideas. ¿Qué más se puede pedir?


La torre de hanoi: Una alternativa al ensartado que mencionaba arriba es esta torre, le permite al niño manipular y organizar objetos de diferente tamaño, practicar en el movimiento, puntería, coordinación oculo-manual (nuevamente), paciencia. Y si el niño lo demanda colores, seriación mayor- menor o viceversa, también se pueden dibujar los contornos en una hoja de papel y que el niño luego encaje la forma en la silueta correspondiente, como si fuera un rompecabezas.

Modelado: Ya sea con plastilina, arcilla o papel maché (como en la foto), el trabajar con un material maleable permite que el niño realice múltiples movimientos con la mano, con los dedos, estimule el tacto, se concentre, cree y disfrute del momento. 

El estar él solo frente a un material y poder crear lo que salga de su imaginación es algo maravilloso, verlos concentrado, solo él y la masa, son esos grandes momentos donde podemos apreciar la grandiosidad del niño en todo su esplendor.


Tejido: Finalmente y no por ello menos importante uno de nuestros últimos descubrimientos, el tejido, con ayuda de una aguja capotera de plástico, lana de colores y una base de cartón que organizamos en casa, iniciamos este proyecto de tejer una bufanda, aunque al final no calculamos bien las proporciones y tuvimos que convertirlo en una bandera. Parece redundante pero con estas pequeñas acciones se generan grandes cosas, el niño puede fortalecer la vista, la pinza, el movimiento de la mano, la coordinación arriba-abajo para realizar las puntadas, además de crear, concentrarse y al final ver la satisfacción del trabajo bien hecho.

Estas son algunas de las actividades más representativas que realizamos en casa para el desarrollo de la motricidad fina, son geniales  y a los niños les encantan. Es de agregar que Mateo tiene 5 años y desde aproximadamente 6 meses escribe con claridad y de forma ordenada, superando con creces cualquier expectativa. 

Para finalizar me gustaría agregar que esto no debe ser una imposición de nosotros hacia ellos, al revés las actividades surgen como respuesta a una necesidad expresada por el niño. Ya es función de nosotros leer esas señales y acompañarlos en el proceso.

Buen día y feliz resto de semana